El dolor de espalda es una verdadera plaga para muchos trabajadores. El famoso «mal del siglo» que se manifiesta en lumbalgia/lumbago, ciática o incluso hernia discal. Y sin embargo, el uso de exoesqueletos es recomendado, especialmente por el INRS, para prevenir los riesgos laborales.
Diseñados por un equipo multidisciplinario (ingenieros y diseñadores, ergonomistas, doctores y médicos…) y fabricados en nuestro taller de producción en Anduze, en el Gard, los exoesqueletos Hapo se desarrollan siguiendo un enfoque riguroso y metódico. Los dispositivos son primero concebidos para responder a problemas reales encontrados en el campo. Estas pruebas de concepto se transforman en prototipos que luego son evaluados en función de criterios técnicos, de uso y biomecánicos.
Cada prototipo es así probado, tanto en el campo como en el laboratorio, a lo largo del proceso de diseño siguiendo un enfoque iterativo. Estos comentarios de experiencias y las mediciones objetivas (actividad muscular, cinemática, equilibrio postural, frecuencia cardíaca) y subjetivas (comodidad percibida y libertad de movimiento) permiten entonces al Departamento de Estudios mejorar los prototipos hasta obtener un exoesqueleto finalizado y listo para ser comercializado.