Los dermatólogos, expertos en el cuidado de la piel, combinan precisión y paciencia diariamente para acompañar a sus pacientes. Sin embargo, están particularmente expuestos a dolores musculares y articulares, debido a los gestos precisos y repetidos que realizan cada día.
Entre los brazos a menudo levantados durante los exámenes, las posturas prolongadas durante los tratamientos y las intervenciones delicadas, los hombros y los brazos están sometidos a una fuerte exigencia. Esta repetición y estas posiciones exigentes pueden provocar un desgaste del cuerpo.
Para preservar su salud, los dermatólogos pueden apoyarse en soluciones innovadoras como el exoesqueleto Hapo FRONT que alivia la carga muscular y mejora el confort.