Desde 2020, el exoesqueleto Hapo BACK ha recorrido un largo camino, tanto en número de unidades producidas (utilizado por miles de trabajadores), en distancia (vendido en todo el mundo), como en tecnología.
Este año, el Hapo BACK se somete a un pequeño lifting para responder aún mejor a las problemáticas del terreno. En apariencia nada cambia. El exoesqueleto conserva sus características que han sido su fortaleza: ligereza, confort, eficacia y discreción. Solo los usuarios acostumbrados a trabajar con el Hapo BACK sentirán la diferencia con la nueva versión.
En detalle, el Hapo BACK ha visto su potencia de asistencia ligeramente reducida para satisfacer a un mayor número de usuarios.
Si en un principio el Hapo BACK había sido desarrollado para tareas de manipulación y levantamiento de cargas pesadas, la experiencia ha mostrado una discrepancia entre la ayuda necesaria para realizar otros tipos de tareas (flexión prolongada del tronco, en particular), y la asistencia proporcionada por el exoesqueleto. En definitiva, este ajuste de la potencia de los resortes ofrece una mayor flexibilidad de uso para adaptarse a una mayor variedad de situaciones de trabajo.
Puesto que potencia y confort van de la mano, el equipo de desarrollo también ha revisado la fijación de los resortes del Hapo BACK con las interfaces textiles a nivel de los muslos y el tronco. El objetivo aquí era aportar más flexibilidad permitiendo movimiento (uniones pivotantes) donde los elementos mecánicos estaban inicialmente bloqueados (encastres). En el uso, esta evolución aporta un verdadero confort de utilización, traduciéndose en una sensación de mayor libertad de movimientos.