El equipo llegará a principios del verano de 2025 y se desplegará en otoño. Se pondrán en servicio dos pares de exoesqueletos en Sévenans y Belfort:
- un par destinado al soporte de la espalda y al transporte de carga para el personal de suministro y lavado de vajilla,
- el otro, diseñado para aliviar la tensión en brazos y hombros del personal de servicio (modelo Hapo FRONT mostrado aquí).
De rápida colocación (menos de dos minutos), los exoesqueletos se adaptan a la forma del cuerpo del usuario gracias a sus diversos tamaños para la parte superior del torso. Estos dispositivos se denominan pasivos porque no están motorizados. Fabricados con resortes de fibra de vidrio, son más ligeros, permiten movimientos fluidos y, en general, tienen una mejor aceptación por parte del personal.
Estos exoesqueletos reducen la actividad muscular entre un 15 % y un 20 %, lo que ayuda a disminuir la fatiga, el riesgo de trastornos musculoesqueléticos y, en última instancia, las bajas laborales. «El objetivo no es aumentar la capacidad humana, sino preservarla», resume Bérenger Le Tellier, doctor en biomecánica y responsable del desarrollo de exoesqueletos.