En marzo de 2022, la empresa tomó una decisión audaz. Durante un día dedicado a la salud y la seguridad, recurrió a Hapo para probar varios equipos con los operadores involucrados. El veredicto fue claro: los "ergo-esqueletos" (o exoesqueletos pasivos) se impusieron como la solución más adecuada.
Concretamente, estos dispositivos se presentan similares a arneses que se llevan como una mochila, con cinturón abdominal y musleras, conectados por varillas mecánicas flexibles que suben hasta los tirantes. El objetivo: aliviar el transporte de cargas pesadas sin disminuir la fuerza muscular del operador. Después de una fase de prueba de un mes, la respuesta de los 14 colaboradores involucrados fue unánimemente positiva.
Entregados oficialmente el 10 de enero en presencia de Ergosanté, los financiadores y la medicina del trabajo, estos exoesqueletos ahora están integrados en el día a día de los equipos.