El trabajo debe diseñarse en función de las capacidades físicas y cognitivas de los empleados, y no al revés.
Este principio tiene como objetivo reducir la penosidad, la fatiga y los trastornos musculoesqueléticos.
Ejemplo concreto
En un centro logístico, los paquetes más pesados se colocan sistemáticamente en los niveles inferiores de las estanterías.
Después de un estudio ergonómico, se revisa la organización para que las cargas más manipuladas se almacenen entre las rodillas y los hombros.
Las exigencias físicas disminuyen así considerablemente.