Dos en particular me importan mucho.
El primero es la cuestión térmica: en entornos calurosos como algunas fábricas de automóviles en verano, llevar un exoesqueleto puede volverse muy incómodo, e incluso imposible. Es un punto planteado especialmente por Ford Valencia durante la conferencia WearRAcon Europe 2023. Es un verdadero desafío técnico ya que se deben encontrar soluciones para que los exoesqueletos se mantengan en el cuerpo, minimizando al mismo tiempo las zonas de contacto que son la causa de las incomodidades térmicas.
El segundo desafío, diría que es más un desafío social. Aunque las mentalidades han evolucionado enormemente en los últimos años, las ideas preconcebidas y los prejuicios todavía están demasiado presentes. Y esto no solo concierne a los trabajadores que podrían usar los exoesqueletos, sino también a su dirección, los servicios de salud laboral, las autoridades públicas... Realmente hay que entender que la prevención es más rentable que el tratamiento. ¡Todos tenemos mucho que ganar!