El ergónomo interviene como un profesional de campo. Su papel consiste en analizar los puestos, dialogar con los empleados, observar los gestos y comprender las limitaciones propias de cada actividad.
Su intervención se basa en métodos reconocidos: observaciones prolongadas, entrevistas, análisis biomecánicos, mediciones de esfuerzo o de amplitud articular. No se limita a constatar un problema, busca soluciones aplicables en el contexto real de la empresa.
El ergónomo trabaja a menudo en colaboración con los servicios de prevención, los responsables de seguridad, los recursos humanos y los gerentes. Puede intervenir en sectores muy variados: industria, logística, construcción, agricultura, servicios, salud.
Su objetivo sigue siendo constante: reducir la exposición a los factores de riesgo, preservar la salud de los empleados y mantener el rendimiento de los equipos a lo largo del tiempo.