Tras utilizar el Hapo BR, Kevin destaca una diferencia especialmente importante para él. Mientras que antes solía terminar la jornada con molestias en la zona lumbar y la necesidad de estirarse, ahora experimenta una mayor sensación de confort al llevar puesto el exoesqueleto.
En concreto, describe una sensación de acompañamiento del cuerpo y una mejora en su postura durante la actividad.
Para Kevin, el valor del dispositivo no se limita, por tanto, a una cuestión de comodidad puntual; sobre todo, le permite seguir realizando una actividad física importante para él, contando con una asistencia adaptada a sus necesidades.
Este testimonio refleja la experiencia de un usuario: los beneficios percibidos pueden variar según la persona, las tareas realizadas, las posturas y las condiciones de uso. Dado que cada situación laboral es distinta, la prueba en condiciones reales sigue siendo un paso fundamental para determinar si un exoesqueleto se adapta al puesto y a las necesidades del usuario.